FALLA EN REACTOR DE HYDROCRACKING CON PÉRDIDA DE CONTENCIÓN DE CATALIZADOR. GESTIÓN INTEGRAL PARA LA ADAPTACIÓN OPERATIVA Y PONER EN SERVICIO UN SOLO REACTOR. ANÁLISIS DE CAUSAS Y MEJORAS PARA ASEGURAMIENTO DE LA INTEGRIDAD
Description: 16 p; .PDFOnline resources: In: Instituto Argentino del Petróleo y del Gas, IAPG Congreso Latinoamericano y del Caribe de Refinación 7mo. : 2025 oct. 28-30 : Buenos Aires Ciudad de Buenos Aires: Instituto Argentino del Petróleo y del Gas, IAPG, 2025Summary: La refinería de Luján de Cuyo cuenta con una unidad de Hydrocracking que opera con dos trenes de reacción en paralelo (A y B). Cada uno cuenta con un intercambiador carga/efluente, un horno y un reactor. Los productos de reacción se fraccionan en instalaciones únicas compartidas. El reactor B de este conjunto sufrió un desperfecto que causó la pérdida de contención del lecho catalítico de fondo, provocando la parada de la unidad durante el mes de diciembre de 2022, momento de mayor demanda de productos. La formación de equipos de trabajo diversos permitió evaluar y dar respuestas a los desafíos más urgentes. El primero de ellos, lograr el diagnóstico y analizar las causas de falla, generando información necesaria para uso del equipo dedicado a las reparaciones y adaptaciones de la unidad. Las medidas de seguridad de las personas y de las instalaciones debieron reforzarse para mantener los altos estándares de la empresa en un entorno complejo de condiciones inusuales. En tales condiciones, una de las principales exigencias fue adaptar la unidad para poder operarla utilizando un solo tren de reacción, es decir al 50% de su capacidad, luego de aislar de forma segura el reactor que debió ser reparado. Este desafío técnico inédito involucró el estudio de equipos y sistemas críticos, como compresores, bombas de carga, trenes de intercambio de calor, hornos, sistemas de control y de seguridad, además de los equipos de fraccionamiento y la creación de nuevos procedimientos de trabajo. Gracias al trabajo técnico y operativo multidisciplinario la unidad se puso en marcha tan solo diez días después de la emergencia, operando de forma segura y exitosa con un solo tren de reacción. Esta modalidad operativa se mantuvo durante sesenta días, dando tiempo a las actividades de reparación, a la vez que se generó la producción necesaria para abastecer al mercado. La puesta en marcha y posterior operación de la unidad con sus dos reactores requirió de nuevas adaptaciones técnicas, debido a que el reactor A continuó funcionando con una carga de catalizador que llegaba al final de su ciclo de actividad, mientras que el reactor B lo hacía con una carga muy activa por el nuevo catalizador. En estas nuevas condiciones se pudo obtener combustibles en especificación con la unidad a plena carga, tras una experiencia que generó nuevos conocimientos y cambios de gestión para asegurar la integridad de las instalaciones y su disponibilidad a largo plazo.| Current library | Status | |
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La refinería de Luján de Cuyo cuenta con una unidad de Hydrocracking que opera con dos trenes de reacción en paralelo (A y B). Cada uno cuenta con un intercambiador carga/efluente, un horno y un reactor. Los productos de reacción se fraccionan en instalaciones únicas compartidas. El reactor B de este conjunto sufrió un desperfecto que causó la pérdida de contención del lecho catalítico de fondo, provocando la parada de la unidad durante el mes de diciembre de 2022, momento de mayor demanda de productos. La formación de equipos de trabajo diversos permitió evaluar y dar respuestas a los desafíos más urgentes. El primero de ellos, lograr el diagnóstico y analizar las causas de falla, generando información necesaria para uso del equipo dedicado a las reparaciones y adaptaciones de la unidad. Las medidas de seguridad de las personas y de las instalaciones debieron reforzarse para mantener los altos estándares de la empresa en un entorno complejo de condiciones inusuales. En tales condiciones, una de las principales exigencias fue adaptar la unidad para poder operarla utilizando un solo tren de reacción, es decir al 50% de su capacidad, luego de aislar de forma segura el reactor que debió ser reparado. Este desafío técnico inédito involucró el estudio de equipos y sistemas críticos, como compresores, bombas de carga, trenes de intercambio de calor, hornos, sistemas de control y de seguridad, además de los equipos de fraccionamiento y la creación de nuevos procedimientos de trabajo. Gracias al trabajo técnico y operativo multidisciplinario la unidad se puso en marcha tan solo diez días después de la emergencia, operando de forma segura y exitosa con un solo tren de reacción. Esta modalidad operativa se mantuvo durante sesenta días, dando tiempo a las actividades de reparación, a la vez que se generó la producción necesaria para abastecer al mercado. La puesta en marcha y posterior operación de la unidad con sus dos reactores requirió de nuevas adaptaciones técnicas, debido a que el reactor A continuó funcionando con una carga de catalizador que llegaba al final de su ciclo de actividad, mientras que el reactor B lo hacía con una carga muy activa por el nuevo catalizador. En estas nuevas condiciones se pudo obtener combustibles en especificación con la unidad a plena carga, tras una experiencia que generó nuevos conocimientos y cambios de gestión para asegurar la integridad de las instalaciones y su disponibilidad a largo plazo.



