000 03119nmc a2200193 4500
005 20260524140656.0
008 260224s xxu
082 _aPD I116 2 0015550
100 1 _aAfranchi, Andrea
_956417
100 1 _aHeins, Andrea
_92049
111 2 _aCongreso Latinoamericano y del Caribe de Refinación (4to. : 2015 nov. 17-20 : Mar del Plata, Buenos Aires)
_955321
245 0 0 _aLas normas de la serie 50.000 y su contribución en la implementación de SGE en refinerías
270 _a5/6/2019 ; 25/04/2017
300 _a16 p.
520 _aLa norma ISO 50.001 (International Organization for Standardization) surge a partir de la necesidad de estandarizar internacionalmente una herramienta, que permita dar respuesta de forma eficaz al cambio climático y a los retos energéticos a enfrentar en las próximas décadas. Al igual que ocurre con otros sistemas de gestión, la implementación de un Sistema de Gestión de la Energía (SGE) es voluntaria y puede darse en cualquier tipo de organización. Sin embargo la adopción de esta norma muestra una tasa de crecimiento superior a la que tuvo, en su momento, la implementación de los sistemas de gestión basados en las ISO 9.001 y 14.001. Esto se debería a los beneficios directos e indirectos que lleva consigo la mejora del desempaño energético. Según ISO, si la norma fuese adoptada de forma global, regularía hasta el 60% de la demanda energética mundial. La ISO 50.001 va camino de convertirse en una de las normas certificables con mayor éxito entre organizaciones de diversos ámbitos por su capacidad para mejorar la competitividad de las mismas. Adicionalmente, ha permito y permite desarrollar nuevas capacidades y experiencias y contribuyó, a solo tres años de publicada la primer norma, al desarrollo de herramientas complementarias conocidas como las nuevas normas de la serie ISO 50.000. Este trabajo hace un repaso por las nuevas normas de la serie que contribuyen y aportan claridad al proceso de desarrollo e implementación de un SGE. Las guías de implementación y normas complementarias proporcionan una orientación práctica sobre cómo cumplir con los requisitos de la norma ISO 50.001; ofrecen un conjunto de principios y directrices para la medición y verificación de la gestión de la energía (lo que aumenta la credibilidad de la eficiencia energética) y; destaca a la auditoría energética como una herramienta para reducir el consumo y encontrar una solución a largo plazo (ayuda a identificar y priorizar las oportunidades para mejorar, reducir la degradación de energía y obtener beneficios ambientales relacionados). Estas nuevas normas son herramientas complementarias, no son normas certificables como la ISO 50.001, pero son de mucha utilidad ante problemas concretos como la definición de indicadores y línea/s de base y además permiten unificar criterios como en el caso de auditorías energéticas.
856 _uhttps://biblioteca.iapg.org.ar/ArchivosAdjuntos/CongresoLatinoamericanoydelCaribedeRefinacion/578.pdf
942 _cCONGTP
_2ddc
999 _c190252
_d190252