Más allá de la integridad Los riesgos desde el punto de vista de un servidor público
Language: Español Description: 15 pOnline resources: Summary: El objetivo de este trabajo es profundizar los aspectos relacionados a la gestión de riesgos, aportando una mirada particular: la de un Servidor Público dedicado a fiscalizar instalaciones de infraestructura energética (Servidor). Esta mirada particular es diferente a la de los ingenieros del tipo tradicional que solemos tratar con solvencia y profundidad las amenazas del tipo "hard". No obstante, conviene recordar que los riesgos están asociados a percepciones, siendo diferente el riesgo "percibido" por una Empresa, que el que pueden percibir el Estado o los ciudadanos. En este contexto, el Servidor ejecuta sus actividades considerando una fiscalización ex-ante, en la cual su actuación estará sujeta a aciertos y desaciertos, pudiendo, estos últimos, generar sobrecostos, o a que no se traten riesgos que debieron ser mitigados. De otro lado, podemos hablar de un escenario ex-post, que considera los eventos posteriores a la ocurrencia de un accidente mayor; por el cual la Empresa pierde prestigio y el Estado, legitimidad. Adicionalmente, aparecen factores que hacen que el Estado pueda decidir aplicar medidas coercitivas poco relacionadas con los aspectos técnicos, para lo cual se iniciará una búsqueda de culpables. En la mencionada búsqueda de "culpables" se tratará de responsabilizar al Servidor, a quien: a) si supervisó con "acierto", se le imputará que algo se le escapó; y, b) si dio la conformidad a algo que no debía, lo harán (¿único?) responsable, haciéndolo pasar por un tedioso proceso legal. Lo mencionado grafica un escenario en el cual un Servidor puede tener incentivos para que, ante la duda, decida desaprobar algo que debió ser aprobado. De otro lado, para los casos en que se haya aprobado algo que debió desaprobarse, no se puede afirmar de buenas a primeras que se trata de una falta ética, pudiéndose tratar de un error involuntario. Sea cual sea el caso, sin ser permisivos con los casos en los cuales se identifique "dolo", corresponde que el ente fiscalizador implemente los filtros pertinentes para mitigar los impactos de los errores que los Servidores puedan cometer. Asimismo, corresponde tomar medidas convenientes para mejorar el desempeño de los Servidores y de las instituciones que realizan la fiscalización. De otro lado, aunque la opinión pública no siempre lo ve así, la responsabilidad de la operación de una instalación es de la Empresa, no de los Servidores. Por ello, las instituciones dedicadas a la fiscalización deben apuntar a que sea la propia empresa la que gestione sus riesgos de manera adecuada y oportuna.| Current library | Status | Barcode | |
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| Colección Digital IAPG | Not for loan | 200069212 |
El objetivo de este trabajo es profundizar los aspectos relacionados a la gestión de riesgos, aportando una mirada particular: la de un Servidor Público dedicado a fiscalizar instalaciones de infraestructura energética (Servidor). Esta mirada particular es diferente a la de los ingenieros del tipo tradicional que solemos tratar con solvencia y profundidad las amenazas del tipo "hard". No obstante, conviene recordar que los riesgos están asociados a percepciones, siendo diferente el riesgo "percibido" por una Empresa, que el que pueden percibir el Estado o los ciudadanos. En este contexto, el Servidor ejecuta sus actividades considerando una fiscalización ex-ante, en la cual su actuación estará sujeta a aciertos y desaciertos, pudiendo, estos últimos, generar sobrecostos, o a que no se traten riesgos que debieron ser mitigados. De otro lado, podemos hablar de un escenario ex-post, que considera los eventos posteriores a la ocurrencia de un accidente mayor; por el cual la Empresa pierde prestigio y el Estado, legitimidad. Adicionalmente, aparecen factores que hacen que el Estado pueda decidir aplicar medidas coercitivas poco relacionadas con los aspectos técnicos, para lo cual se iniciará una búsqueda de culpables. En la mencionada búsqueda de "culpables" se tratará de responsabilizar al Servidor, a quien: a) si supervisó con "acierto", se le imputará que algo se le escapó; y, b) si dio la conformidad a algo que no debía, lo harán (¿único?) responsable, haciéndolo pasar por un tedioso proceso legal. Lo mencionado grafica un escenario en el cual un Servidor puede tener incentivos para que, ante la duda, decida desaprobar algo que debió ser aprobado. De otro lado, para los casos en que se haya aprobado algo que debió desaprobarse, no se puede afirmar de buenas a primeras que se trata de una falta ética, pudiéndose tratar de un error involuntario. Sea cual sea el caso, sin ser permisivos con los casos en los cuales se identifique "dolo", corresponde que el ente fiscalizador implemente los filtros pertinentes para mitigar los impactos de los errores que los Servidores puedan cometer. Asimismo, corresponde tomar medidas convenientes para mejorar el desempeño de los Servidores y de las instituciones que realizan la fiscalización. De otro lado, aunque la opinión pública no siempre lo ve así, la responsabilidad de la operación de una instalación es de la Empresa, no de los Servidores. Por ello, las instituciones dedicadas a la fiscalización deben apuntar a que sea la propia empresa la que gestione sus riesgos de manera adecuada y oportuna.



