TY - DATA AU - Stefanoni,Francisco AU - Lara,Fabian ED - Congreso de integridad en instalaciones en el upstream y downstream de petróleo y gas (3er. : 2017 30 mayo - 1 jun. : Buenos Aires) TI - Amenaza de daños por terceros: Acciones de evaluación y mitigación U1 - PD I116 4 0015588 N2 - La norma NAG 100 establecía en la Sección 325 que las líneas deben instalarse con luz suficiente respecto de otras estructuras para permitir el adecuado mantenimiento y proteger a la línea de daños que pudieran derivar de la cercanía entre ellas. Específicamente, en la Tabla 325 i de dicha sección, se definían las distancias mínimas de seguridad que deben respetarse hasta la línea de edificación, actualmente incluido en Adenda N° 2 – año 2016 como cuadro 325i. Lo que incluye la determinación en forma absoluta y prescriptiva de las distancias de seguridad entre instalaciones de transporte de Gas y otras instalaciones y viviendas. Adicionalmente, en algunos casos, permite la disminución de las distancias establecidas con la intervención de seguridad industrial sin especificar ningún criterio de análisis. Es claro que una de las formas más efectivas para proteger la seguridad de terceras personas y sus propiedades de los riesgos que entrañan las líneas de Transmisión, es la planificación del uso de la tierra, estableciendo distancias mínimas de separación entre las instalaciones industriales potencialmente riesgosas y el público en general. El riesgo de que un tercero sufra un daño ante un eventual accidente en una instalación industrial es proporcional a la distancia entre ambos elementos, es decir, la instalación industrial y el lugar donde se encuentre el tercero (particularmente su vivienda). Por ello, la distancia entre la gente y las líneas de Transmisión sirve como una zona de amortiguamiento ante eventuales accidentes no deseados que puedan provocar explosiones o fuego dadas las características inflamables del gas. Establecer en la etapa de diseño y, fundamentalmente, mantener a lo largo de la vida útil las distancias de seguridad, no es tema fácil de resolver para los operadores de líneas de Transmisión y Principales operando a alta presión, particularmente en las zonas de alto crecimiento poblacional como son los suburbios de las ciudades y particularmente en las adyacencias del Gasoducto en estudio. Muchos segmentos de los Gasoductos de transmisión fueron construidos originalmente en regiones poco pobladas; sin embargo, el posterior crecimiento poblacional ha transformado algunas de estas áreas antiguamente rurales y, a veces remotas, en zonas urbanas y suburbanas con subdivisiones de viviendas, Barrios privados, Centros Comerciales, parques industriales, etc. El problema se genera porque los desarrollos poblacionales cerca de las tuberías enterradas no son un tema simple, sino que involucra a varias partes entre los que se encuentran los operadores, las autoridades públicas locales y provinciales, los entes reguladores, la población afectada, etc. La mayoría de los gobiernos municipales que tienen regulaciones sobre el uso del suelo, no contemplan la cercanía a los ductos como un factor limitante a la instalación de viviendas, industrias o comercios. El emplazamiento de viviendas y otras edificaciones en los alrededores de las líneas de Transmisión no solo implica un aumento del riesgo para la población ante una eventual pérdida de fluido, sino que además puede implicar costos adicionales para los operadores debidos a la necesidad de aumentar la frecuencia de patrullaje, el aumento de la probabilidad de daños a la tubería por la mayor actividad de excavación, las obstrucciones que impidan el normal acceso a la servidumbre, la necesidad de introducción de cambios de los planes de emergencia para adecuarse a las nuevas situaciones y otros UR - https://biblioteca.iapg.org.ar/ArchivosAdjuntos/CongresoDeIntegridadEnInstalaciones2017/1030.pdf ER -